Salud y Belleza/Actualidad
Mayor ingesta de vitaminas B2 y B12 se asocia con un menor riesgo de cáncer de mama, según un estudio europeo
El trabajo, publicado en The American Journal of Clinical Nutrition con datos de 6.134 mujeres de siete países, halla una asociación estadística, no una prueba de que consumir más vitaminas prevenga el tumor.
Una mayor ingesta dietética de vitaminas B2 y B12 se asocia con un menor riesgo de desarrollar cáncer de mama, según un estudio europeo publicado en la revista The American Journal of Clinical Nutrition y difundido el 30 de octubre. El trabajo analiza nutrientes implicados en el metabolismo de un carbono, o ciclo de la metilación, procesos esenciales para la célula y la regulación de los genes.
La investigación se realizó a partir de datos de la cohorte europea EPIC (European Prospective Investigation into Cancer and Nutrition) e incluyó a 6.134 mujeres de siete países europeos. Es un estudio de casos y controles anidado: 3.067 mujeres con cáncer de mama invasivo y otras 3.067 sin la enfermedad, como comparación.
El trabajo lo lideró el grupo CIBERESP en la Escuela Andaluza de Salud Pública, bajo la coordinación de María José Sánchez Pérez, con el ibs.GRANADA, la Universidad de Granada, la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) y el Imperial College London. El primer autor es José María Gálvez Navas, investigador del CIBERESP.
Los resultados muestran que una mayor ingesta dietética de vitamina B2 (riboflavina) y de vitamina B12 (cobalamina) se asoció, para cada nutriente por separado, con un riesgo aproximadamente entre un 6 % y un 7 % menor por cada incremento de una desviación estándar en su consumo. Además, las mujeres con mayor puntuación conjunta de ingesta (folato y vitaminas B2, B6 y B12) presentaron un riesgo un 17 % menor que las de puntuación más baja.
Los autores marcan el límite de lo hallado. Dafina Petrova, investigadora co-responsable del grupo del CIBERESP, aclaró que los resultados muestran una asociación estadística, pero no permiten afirmar que consumir más vitaminas del grupo B reduzca por sí mismo el riesgo de desarrollar cáncer de mama. El estudio, por tanto, no demuestra causalidad ni convierte a estas vitaminas en prevención.
El trabajo también observó que la asociación inversa se debilita a medida que aumenta el consumo de alcohol, que puede interferir en el metabolismo del folato y en la metilación del ADN. En concreto, no se observó dicha asociación entre las mujeres que consumían más de 16 gramos de alcohol al día. Por eso, los autores advierten que los resultados no deben interpretarse como que una ingesta adecuada de vitaminas compensa los riesgos asociados al consumo de alcohol.