Salud y Belleza/Actualidad
Dormir bien se asocia con mejor salud cerebral en personas con enfermedad cardiometabólica
El trabajo del Instituto Karolinska, publicado este 4 de noviembre en el «Journal of the American Heart Association», con datos del UK Biobank, halló mejor cognición y mayor volumen cerebral en quienes dormían saludablemente; los autores advierten que es una asociación, no una prueba de causalidad. La nota informa, no prescribe.
Las personas con diabetes tipo 2, enfermedades cardíacas o antecedentes de accidente cerebrovascular que mantienen patrones saludables de sueño presentan mejores resultados en determinadas pruebas cognitivas y mayores volúmenes cerebrales que quienes, con las mismas enfermedades, duermen deficientemente. Así lo revela una investigación del Instituto Karolinska publicada este 4 de noviembre en el «Journal of the American Heart Association», que analizó información de 408.977 adultos del UK Biobank, una de las mayores cohortes poblacionales del Reino Unido.
De los participantes, 54.017 (el 13,2 %) presentaban al menos una enfermedad cardiometabólica. El sueño se evaluó con cinco características declaradas por los propios participantes: dormir entre siete y ocho horas diarias, incluidas las siestas; tener un cronotipo predominantemente matutino; no presentar síntomas habituales de insomnio; no roncar; y experimentar somnolencia diurna con poca frecuencia. Una puntuación de cuatro o cinco se clasificó como sueño saludable; de cero o uno, como deficiente.
Entre quienes tenían enfermedad cardiometabólica, los que dormían saludablemente rindieron ligeramente mejor en pruebas cognitivas —memoria, razonamiento y velocidad de procesamiento— que los que dormían mal. Además, en el análisis de resonancia magnética, disponible para casi 35.000 participantes, presentaron mayores volúmenes cerebrales totales, de materia gris y de materia blanca. El vínculo entre sueño y estructura cerebral fue más pronunciado en personas con enfermedad cardiometabólica que en quienes no la tenían.
«Nuestros hallazgos sugieren que el sueño saludable puede ayudar a compensar algunas de las consecuencias adversas de la enfermedad cardiometabólica para el cerebro», señaló Abigail Dove, investigadora del Centro de Investigación sobre el Envejecimiento del Instituto Karolinska. El análisis por sexo halló asociaciones más evidentes en mujeres, aunque los autores reconocen que la explicación hormonal que proponen sigue siendo hipotética.
Los investigadores advierten con claridad sobre los límites del trabajo: el sueño fue autodeclarado, las pruebas cognitivas tienen restricciones frente a una evaluación neuropsicológica completa, la información sobre cómo dormir mejor no se determinó, la atrofia cerebral solo puede inferirse de los volúmenes observados y el estudio es observacional, por lo que no puede demostrar causalidad. Tampoco hallaron diferencias significativas en todos los dominios evaluados: la memoria prospectiva y la visual no mostraron las mismas asociaciones. La nota informa sobre un estudio observacional; no sustituye la orientación de un profesional de salud.