Salud y Belleza/Actualidad
Los hombres pierden un 16 % más de años de vida saludable que las mujeres, según un análisis mundial en «The Lancet»
El trabajo, publicado el 31 de octubre a partir de datos de la Carga Global de Enfermedades de 1990 a 2023, señala que las enfermedades cardiovasculares y el cáncer son los factores que más contribuyen a la mayor mortalidad masculina, junto a las lesiones, el suicidio y el consumo de sustancias. La nota informa, no prescribe.
Los hombres viven menos años que las mujeres y pierden un 16 % más de años de vida saludable por enfermedad o muerte prematura. Esa es la conclusión central de un análisis internacional publicado el 31 de octubre en la revista «The Lancet», que examina datos de mortalidad y años de vida ajustados por discapacidad (AVAD) del estudio de la Carga Global de Enfermedades, Lesiones y Factores de Riesgo entre 1990 y 2023.
El trabajo, firmado por investigadores encabezados por James W. F. Catto y Sally Theobald, entre otros, y titulado «A global men's health epidemiology within an intersectional framework», propone mirar la salud masculina desde una perspectiva interseccional: no solo hay diferencias entre hombres y mujeres, sino también dentro del propio colectivo masculino. Los hombres en contextos marginados —pobres, migrantes, desempleados, con antecedentes psiquiátricos, reclusos o en situación de calle— presentan los peores resultados.
Las afecciones que más contribuyen a la mala salud de los hombres son las enfermedades no transmisibles, en particular las cardiovasculares y el cáncer, seguidas del consumo de sustancias, el suicidio, las lesiones —accidentes de tránsito y violencia interpersonal— y las infecciones respiratorias, como la tuberculosis y la covid-19. Las muertes relacionadas con el alcohol afectan a tres veces más hombres que mujeres, y dos tercios de los fallecimientos asociados al consumo de drogas corresponden a hombres. Las lesiones y la violencia, además, suelen ocurrir a edades tempranas y pesan de forma desproporcionada en los años de vida saludable perdidos.
Los autores advierten que estas diferencias no se explican solo por la biología ni por conductas individuales: intervienen las condiciones laborales, las desigualdades socioeconómicas, las normas culturales y los comportamientos relacionados con el cuidado de la salud, incluida la tendencia a postergar la consulta médica. Por eso piden políticas de prevención adaptadas a distintos grupos de hombres y una mayor atención a la salud masculina en las agendas sanitarias. La publicación cobra especial relevancia en noviembre, mes dedicado a la concienciación sobre la salud masculina.
El trabajo también ha generado debate: algunos especialistas en epidemiología señalan que el relato debe matizarse, porque las mujeres viven más años pero con más enfermedades crónicas, dolor y discapacidad. La nota informa sobre un análisis epidemiológico; no sustituye la orientación de un profesional de salud.